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dilluns, 23 de febrer de 2009

Erri De Luca - Tres caballos (fragment)

"Leo libros usados porque las páginas muy hojeadas y manoseadas pesan más en los ojos, cada ejemplar de un libro puede pertenecer a muchas vidas y los libros no tendrían que quedar vigilados en los lugares públicos, sino trasladarse con los caminantes que los llevan consigo por un tiempo y que como ellos tendrían que morir extenuados a achaques, infectados, ahogados tras lanzarse desde un puente con los suicidas, metidos en una estufa en pleno invierno, destripados por los niños para hacer barquitos, tendrían que morir de cualquier forma menos de aburrimiento y propiedad privada, condenados a una estantería de por vida."

Mika Waltari - Sinuhé el egipcio (fragment)

"Todo vuelve a empezar y nada hay nuevo bajo el sol; el hombre no cambia aun cuando cambien sus hábitos y las palabras de su lengua. Los hombres revolotean alrededor de la mentira como las moscas alrededor de un panal de miel, y las palabras del narrador embalsaman, como el incienso, pese a que esté en cuclillas sobre el estiércol en la esquina de la calle; pero los hombres rehuyen la verdad. Yo, Sinuhé, hijo de Senmut, en mis días de vejez y de decepción estoy hastiado de la mentira. Por esto escribo para mí solo lo que he visto con mis propios ojos o comprobado como verdad. En esto me diferencio de cuantos han vivido antes que yo o vivirán después de mí. Porque el hombre que escribe y, más aún, el que hace grabar su nombre y sus actos sobre la piedra, vive con la esperanza de que sus palabras serán leídas y que la posteridad glorificará sus actos y su cordura. Pero nada hay que elogiar en mis palabras; mis actos son indignos de elogio, mi ciencia es amarga para el corazón y no complace a nadie. Los niños no escribirán mis frases sobre la tablilla de arcilla para ejercitarse en la escritura. Los hombres no repetirán mis palabras para enriquecerse con mi saber, Porque he renunciado a toda esperanza de ser jamás leído o comprendido. En su maldad, el hombre es más cruel y más endurecido que el cocodrilo del río. Su corazón es más duro que la piedra. Su vanidad, más ligera que el polvo de los caminos. Sumérgelo en el río; una vez secas sus vestiduras será el mismo de antes. Sumérgelo en el dolor y la decepción; cuando salga será el mismo de antes. He visto muchos cataclismos en mi vida, pero todo está como antes y el hombre no ha cambiado. Hay también gentes que dicen que lo que ocurre nunca es semejante a lo que ocurrió; pero esto no son más que vanas palabras."

Monna Lisa

Miro els plecs de la pell rosada
Mires les mans sobre el ventre
Mira el braç recolzat a la cadira
Mirem la teva boca callada
Mireu el somriure
Miren la mirada sense pestanyes

Eva febrer 09

Perduda al llit
flonja
fora de mi

Eva - febrer 09

Dormir

Com pots dormir?
Fora, tot es mou
semàfors, contenidors
motors que remuguen
soroll als vidres
passes
Encara dorms?
el temps passa
i s’esvaeix el desig
miro com dorms
i t’escric cartes d’amor
mentre fora,
tot es mou
i jo, no puc dormir

Eva Jané - febrer 2009

Henning Mankell - La falsa pista (fragment)

"Empezó su transformación temprano, al amanecer. Lo había planeado todo al detalle para que nada fracasase. Tardaría el día entero y no quería arriesgarse a tener problemas a causa del tiempo. Asió el primer pincel y lo alzó ante sí. Escuchaba los tambores que sonaban en la cinta, grabada por él, del radiocasete que estaba en el suelo. Contempló su cara en el espejo. Luego trazó las primeras líneas negras en la frente. Notó que tenía la mano firme, que no estaba nervioso, pese a que era la primera vez que se pintaba su camuflaje de guerrero. Lo que hasta ese momento había sido una huida, su manera de defenderse contra todas las injusticias a las que siempre había estado expuesto, se convertía ahora en realidad. Con cada línea que se pintaba en la cara perecía dejar atrás su vida anterior. Ya no había retorno posible. Precisamente esa noche el juego había acabado para siempre y se iría a una guerra en la que las personas debían morir de verdad."

J. M. Coetzee - Infancia (fragmemt)

"La belleza es la inocencia; la inocencia es la ignorancia; la ignorancia es la ignorancia del placer; el placer es culpable; él es culpable. Ese muchacho, con su cuerpo nuevo, intacto, es inocente, pero él, gobernado por sus oscuros deseos, es culpable. Lo han dejado a él solo con todos los pensamientos. ¿Cómo los guardará todos en su cabeza, todos los libros, toda la gente, todas las historias? Y si él no los recuerda, ¿quién lo hará?."

divendres, 20 de febrer de 2009

Fedor Dostoievski - Los endemoniados (fragment)


"He pensado que algún día me llevarías a un lugar habitado por una araña del tamaño de un hombre y que pasaríamos toda la vida mirándola, aterrados. "
Menjant tortel·lonis recordo al meu pare. Assegut sota l’ombra d’uns pins, amb un bri de farigola a la boca. Xiula una cançó de Machin, crec. Les muntanyes són rogenques, fetes de sol. Em pren de la ma i em fa asseure al seu costat. Amb un pal fem dibuixos a terra. Li pregunto què vol ser quan sigui gran.
Una estela d’un avió. Em pregunto com deu ser volar. Aixeco els braços i marxo lluny, molt lluny.

dimecres, 18 de febrer de 2009

Modigliani versus Hopper

Ese gesto de espera en su cara. –Te quedarás soltera- le decían. Y así fue. Siempre ausente, con la mirada perdida en algún punto inconcreto. La señorita parecía tomar la vida con filosofía y deambulaba por ella como si de un paseo se tratara. Siendo hija única, a la muerte de sus padres, disponía de una economía desahogada que le permitía tener entre otras cosas, un abono para el teatro, en uno de los palcos que daba a la platea. Se sentía tan avergonzada en su condición de soltera, que esperaba a estuviera la función a punto de empezar para acceder a su localidad. El palco era compartido, para que nadie supiera que iba sola y evitar comentarios. Al terminar la función esperaba a que todo el mundo abandonara la sala, haciéndose la distraída, mientras releía el programa. Un hombre y una mujer de platea siempre se demoraban. Segunda fila a la derecha. La señorita los observaba. El hombre, como siempre, con cara de estar cansado de esperar. Mirando de soslayo hacia arriba, a uno de los últimos palcos.

La otra mujer ya ha desaparecido de su localidad. La señorita sabe que el hombre todavía la desea. Una noche, los vio discutiendo en un rincón del vestíbulo. La mujer apartó bruscamente las manos que el hombre le había tomado y echó a correr escaleras arriba. La señorita sufre por el hombre. Lo ve blanco, debe sentirse mal. Quizás esté mareado y tenga arcadas. La señorita cree que no puede soportar más la situación: vivir ese amor secreto. En la sombra, detrás de la luz.

dimarts, 10 de febrer de 2009

Farceix-me d’amor i pinta’m amb les olors del teu jardí. No em treguis de polleguera, ni em tractis com un drap brut, oblida tot el que ha passat fins avui. Omple’m de vida! No m’arrosseguis ni m’espantis. Marxa lluny però no em deixis anar de la mà. Comencem de nou. Toca’m l’ull, escolta els meus silencis.

Amarillo

El polvo pinta de amarillo el pueblo, los cactus, el porche de la casa. Las moscas en el centro de la tela, una tela tendida tarde tras tarde en el verano sofocante. El aire acondicionado resopla y se mueven unas tiras de papel sujetas a una reja. Tras las ventanas, sombrillas que se funden a rayas blancas y amarillas, una tumbona, una mesa de mimbre, un jarrón con margaritas. En el plato sobrevive un huevo frito con patatas. El calor de pronto es irresistible. Del limón, limonada. El aire es viscoso y denso como la miel. Su pelo rubio mojado sobre la almohada. Al cerrar los ojos una mancha de sol. Antes del desierto, antes del fin del mundo, comienza la vigilia. Sobre la arena tiemblan recuerdos, espejismos. Carteles amarillos y huidizos indican el camino. ¿El mundo termina, o hace tiempo terminó?
Eva Jané
(El quadre és de Rosa Virgili)

Eva Jané

dimarts, 3 de febrer de 2009

José Saramago "El viatge de l'elefant"

"Atrapada entre l'avui i el futur, i sense esperança en l'un ni en l'altre."

diumenge, 1 de febrer de 2009

Diumenge pel matí

Sent olor de xocolata desfeta, mentre fa mandres entre els llençols. No pot evitar un somriure. El pare amb el davantal posat, estarà a la cuina. La mare haurà anat comprat croissants a la pastisseria. Com li agraden els diumenges! Quan entren tots dos a la habitació farà veure que encara dorm.

Becaina

Roba estesa que voleia. La quietud de la migdiada. Els terrats són plens de plantes sense flors. Només es sent un gos que borda. El cel retallat per les antenes i algun ocell endarrerit. Els núvols van seguint el seu camí. Al cel una estela d’un avió. Em pregunto com deu ser volar. Aixeco els braços i marxo lluny, molt lluny.

Eva

Postal

Menjant tortel·lonis recordo al meu pare. Assegut sota l’ombra d’uns pins, amb un bri de farigola a la boca. Xiula una cançó de Machin, crec. Les muntanyes són rogenques, fetes de sol. Em pren de la ma i em fa asseure al seu costat. Amb un pal fem dibuixos a terra. Li pregunto què vol ser quan sigui gran.

"Retrat de gener"


La rotllana de llum sobre les tovalles. A la cuina, olor de sofregit. Tomàquet i ceba ben rossa. Sobre el marbre, una plata de fruita. Hi ha una mandarina que fa verdet. Són quasi les tres de la tarda i asseguda a la cadira, gronxo les sabates noves.

- Encara no t’has posat les sabatilles? -

Dibuixo una flor. Els pètals tenen mides diferents. M’acosto el paper al nas. Fa olor de margarides.

Amor ultramarino - Eva Jané

Está parado en la estación lanzadera esperando el autobús. Llega el 404. En el lateral puede leer: ¿De qué color es el amor? Piensa en ella y siente que el corazón se le rompe. Escucha el ruido de cómo se le rasga y siente como los pedazos se distribuyen por su cuerpo a través de la corriente sanguínea. No sabe de qué color es el amor. Sólo sabe cómo se siente ahora que lo ha perdido. Ha permanecido en el puerto, observando como ella se iba, impasible, incapaz de hacer nada. Ha estado de pie, viendo como ella se convertía en un punto, y como el punto se diluía hasta desaparecer entre el azul marino del mar. ¿De qué color es el amor cuando se rompe? Un pedazo de corazón se le ha quedado atragantado en la garganta y no le deja respirar. ¡Cuántas veces pensó en aprender a nadar! Si no hubiera sido por esa fobia, ahora estaría lejos de allí. Si supiera nadar, ahora podría estar con ella. Pasa la mano por la cara y detecta dos pedazos más de corazón: uno en la frente y otro en el párpado. Nadie se fija en él. A ella le asomaron las primeras escamas un jueves. De la rodilla al tobillo. El doctor al observarlas permaneció en silencio y saltando sobre sus ancas se acercó a la mesa para extender una receta. La medicación en un principio pareció remitir la metamorfosis, pero a las pocas semanas otro brote de escamas asomó por debajo de su ombligo. El hombre sigue esperando el autobús. No puede tomar el aerotaxi porque a penas le queda dinero. El pescado, de piscifactoría por supuesto, había llegado a precios astronómicos. Pero ella tenía que comer. El hombre piensa que quizás si el amor tuviera color sería transparente, como el aire cuando era puro. Por supuesto no es rosa. El amor es sencillamente el fruto de una combinación química que te vuelve ciego y perturba las facultades mentales. Él bien lo sabe. Cuando ella prácticamente no se podía mover, dejó su trabajo para cuidarla. No hablaba con nadie. No dormía, ni de día ni de noche. Sólo la contemplaba y cuidaba de ella. Las escamas se extendieron por la mitad del cuerpo, de cintura para abajo, y le hacían imposible mover las piernas. Éstas finalmente desaparecieron ocultas por una gran aleta. Fue en vano sumergirla en la bañera que con la escasez de agua llenaba con bebidas isotónicas. A penas podía respirar ya que las branquias estaban blanquecinas, casi secas. Ha tomado una determinación. La lleva en brazos hasta el puerto. Lentamente la ha depositado en el agua, ella ha movido la cola a modo de saludo y ha sonreído antes de marchar. Ella se ha marchado aquella misma mañana y él ya se siente vacío y absurdo. El hombre que todavía espera en la estación, se da cuenta que su piel de un color azul muy oscuro, va perdiendo el color poco a poco. En su pecho aparece un suave plumón y bajo las axilas se despliega lo que parece una pluma. Mira en la dirección que ella ha desaparecido. Hacia el mar que al atardecer se torna azul ultramarino. No se sorprende cuando al mover los brazos, levanta el vuelo y echa a volar.