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divendres, 14 de desembre de 2007

Eduardo Galeano


"La utopia está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré. ¿Para que sirve la utopía? Para eso sirve: para avanzar."

dilluns, 10 de desembre de 2007

Barroso


Los lugareños más ancianos recuerdan cuando la ciudad se llamaba Epicentro y cómo se destruía año tras año por terremotos de extrema magnitud. Gerardo Barroso vivió episodios espeluznantes en su infancia cuando presenció en cada embestida de la tierra como su familia era engullida y todo quedaba destrozado.

Trabajó casi una década en el sótano de su casa, lejos de la luz solar. Sus estudios, finalmente le llevaron a concebir una fórmula que todavía hoy es secreta: la del barro azul. La calidad del material era muy preciada y sus propiedades estudiadas en las universidades de todo el país. El barro azul por su cualidad elástica, permitía construir edificios que podían ampliarse sin realizar ningún tipo de obra. Las familias al casar a sus hijos para contar con una nueva planta, sólo debían contratar una grúa y tirar hacia arriba. La ciudad, totalmente azul, no tenía esquinas ni ningún ángulo recto ya que el material no permitía dotarlo de esa forma. También permitía cambiar el tamaño de las edificaciones sin ningún tipo de problema: el estadio de fútbol circular ocupaba entre semana un pequeño espacio y la piscina municipal en invierno se convertía en un pequeño lago con una fuente. Pero la prueba más evidente de que era un buen invento se observaba cuando la tierra sacudía la ciudad: iglesias, escuelas, cuarteles de policía, viviendas e incluso el ayuntamiento no cedían y simplemente se limitaban a temblar como gelatina.

El inventor del barro azul murió a causa de una extraña enfermedad. Fue el día que salió para descubrir una placa de agradecimiento que le ofrecían los ciudadanos por toda su labor. Barroso salió del sótano donde había estado confinado durante diez años y soportó el discurso del alcalde bajo el sol. En medio de un gran estropicio, se desplomó, rompiéndose en mil pedazos.

Eva
Desembre 2007

dijous, 6 de desembre de 2007

Hanif Kureishi - Intimidad (fragmento)


"Sé que el amor es un juego sucio; tienes que mancharte las manos. Si te mantienes a distancia, no sucede nada interesante. Además, debes encontrar la distancia adecuada entre las personas. Si están demasiado cerca, te aplastan; si están demasiado lejos, te abandonan."



El turista caminaba dando tumbos. Con un pequeño machete, se abría paso entre la espesa maleza. La humedad le hacia sudar, cómo nunca lo había hecho. Buscaba la salida de aquel infierno. Quería regresar. Había salido del campamento para dar una vuelta. Habían pasado ya, dos días y dos noches. Por mucho que andaba no encontraba la salida de ese mal sueño. Cuando empezaba a desfallecer y perder las fuerzas, escuchó un ruido. Siguió andando, hasta oír el rumor de agua. Llegó a la orilla de un pequeño río. Con gran sorpresa, vio cómo se bañaba una mujer. Extrañado, la observó desde su escondite. Cuando salió del agua pudo verla bien. Era indudable que no se trataba de una turista. Los rasgos de su cara y su piel excesivamente morena, le llevaron a pensar que era una indígena. Se movía como un felino entre las piedras y olisqueaba el aire. Parecía feroz, casi un animal. Pronto le descubrió. El turista viendo que se acercaba, fue retrocediendo, de una manera casi instintiva, hasta que la mujer lo alcanzó. Cayó de espaldas al suelo y ella se sentó a horcajadas, encima del vientre. El hombre, preso del pánico, no podía articular palabra. Ella lo miraba sin ningún pudor, olía sus ropas, su pelo, su piel. El turista, inmóvil, estaba horrorizado. Miró sus ojos rasgados, oscuros. Sus pechos eran los de una mujer joven. No podía articular palabra. La mujer, sin mirarlo a la cara, arrebató el arma a su presa, y con un movimiento rápido le rasgó la camisa, casi rozándole la piel. Quizás creyó que lo iba a matar, pues dejó de respirar por un segundo. La mujer observaba su piel blanca. Hizo lo mismo con sus pantalones, sus calzoncillos. Extrañamente, la cercanía de la mujer lo excitó. El turista quedó tendido en el suelo, desnudo. Ella le pasaba la palma de la mano por el cuerpo, lentamente. La mujer empezó a canturrear una extraña melodía. Se movía lentamente, hacia delante y hacia atrás. Escupió al suelo. Cogió un poco de tierra húmeda con el dedo y lo pasó por su frente. Los movimientos eran cada vez más rápidos, casi compulsivos. El hombre no podía pensar con claridad. No habría sentido nunca, nada igual. La mujer emitía extraños sonidos, cada vez más agudos. Miraba hacia el cielo, con los ojos levantados e implorantes y su cuerpo no dejaba de contraerse encima del hombre. Era como si lo cabalgara. Los movimientos, llegaron a semejar espasmos. El arma brillaba en su mano. Los cánticos se convirtieron en salvajes gritos. Los pájaros salieron en estampida de los árboles que les rodeaban. Tomó con las dos manos el machete y en medio de un espantoso alarido se lo clavó en el pecho.

Se hizo un gran silencio. Con una precisión casi de cirujano, le extrajo el corazón y le dio un gran mordisco.

Eva - Febrer 2006

La salida


Sentada en el jardín junto a mi hermana Ashrid, por fin me dejo llevar. He ido a su encuentro. Ahora el aire me alza, me acaricia, se arremolina a mis pies. Pienso en él. Me esperará en casa. Me andará buscando. No quiero que se enfade conmigo otra vez. No quiero ver como estalla de nuevo su tormenta.

Mientras mi hermana me habla, intentando convencerme, miro hacia el suelo. Veo los surcos que forma la tierra: marrón, verde, amarillos y rojos. Espero ver el día que las emillas formarán otras vidas. La próxima primavera. Vidas en forma de árboles y raíces. Raíces nuevas que me dejaran mover y no me atarán. Árboles en un gran bosque de respeto. Hojas nacidas de las palabras. Miro a Ashrid y ella me devuelve la mirada llena de dudas. En su pulgar, el anillo. El anillo de mamá. Brilla como fuego y me incendia. Me llena de ganas y calienta el vacío que desde hace tiempo forma parte de mi. Su visión hace que el rumbo de mi vida cambie.

Sentadas en el jardín, puedo navegar con libertad de pensamientos. Espacio inmenso y ala vez finito que me envuelve. Observo el agua de la fuente y finalmente, bebo. Se desliza por mi garganta y dejo que fluya. Como mis furtivas lágrimas. Siento que se me han escapado casi todas, como la vida. Antes de marchar con Ashrid, le digo una vez más:


- Te importa abandonar el jardín?
- No te preocupes. Ahora tu miedo será nuestro amigo, y mañana, sembraremos nuevas semillas.

Eva 22/03/06

divendres, 23 de novembre de 2007

L'armari




L’armari del passadís em feia por des de petita. Atemorida, passava per davant corrent. Creia que en qualsevol moment s’obriria la porta i m’absorbiria dins. No van canviar les meves fòbies el dia que van instal·lar uns miralls a les portes de l’armari. Pensava que el meu reflex desapareixeria per no trobar-lo mai més. El dia que vaig veure una taca a un dels miralls, vaig saber que Gertrudis, la minyona, ja no seria la de sempre.

Souvenir - Iolanda D'Ascenzo

Mi ojo reptante recorre tu cuerpo
paisajes de lineas planas y hondas.

Recojo

pliegues

dedo

ombligo

pecas

pierna doblada uñas

pies descalzos

labio

arruga en la frente

oreja.

Imágenes de un viaje lento.
Las quiero coser
para hacerme un collar.

Novembre 2007

Iolanda... gracias por compartir un mundo de palabras!

Poema - Carme Deltell

Al teu costat
la posta de sol
m'avorreix
les criatures a la platja
em cansen
els crits de les gavines
m'ensordeixen.

Passa un cadàver
-sense deixar petjades-
i em dedica
el millor dels seus somriures.

La por m'atura
escolto atenta
algú corre
una má m'atrapa
un crit, una llàgrima,
un pensament
........... llisca
tacat de sang.
Ja no soc més
que un record.

(Publicat a Literata - Novembre 2007)

Carme, gràcies per deixar-me penjar el teu poema!!

dimarts, 20 de novembre de 2007

Vladimir Nabokov - El duende de la madera (fragmento)

"Sus ojos brillaron como hojas húmedas; tenía los brazos cruzados y, a la trémula luz de la vela consumida, unas pálidas hebras peinadas hacia la izquierda relumbraron de un modo inquietante. -Sé que también sufres-fulguró nuevamente su voz-, pero tu sufrimiento, comparado con el mío, mi tempestuoso, turbio sufrimiento, es sólo la respiración pausada del que duerme. Piénsalo: no queda nadie de nuestra tribu en Rus. Algunos nos alejamos como jirones de niebla, otros se dispersaron por el mundo. Nuestros ríos son melancolía, ninguna mano intranquila esparce los rayos de la luna. Quietas están las huérfanas campánulas que por azar permanecen intactas, el gusli de un deslavado azul que alguna vez mi rival, el Duende de los Campos, empleó en sus canciones. Bañado en lágrimas, el tosco y afable espíritu doméstico ha abandonado tu hogar en deshonra, humillado, y se han marchitado los bosques, su patética luz, su mágica sombra. "

Un lienzo en blanco

*Tal como ocurrieron las cosas, siguió rodeándome con el brazo y hablando de construir un nuevo muro para reemplazar la cerca podrida que dividía nuestro jardín de su huerto. Sabía que jamás abandonaría nuestra casa. Había trabajado para conseguirla.”
Jeannette Winterson

La mujer tendía unas sábanas en las cuerdas del patio. Escuchó un ruido a su espalda y detrás de la cerca vio a su vecino. Le pareció raro a esa hora no escuchar risas y correteos infantiles. Ni los gritos de la madre para que se portaran bien. Aquel hombre silencioso, tenía mirada de niño y olía a lavanda. Cada mañana se sentaba en un banquillo, tomaba los pinceles, preparaba el caballete y pintaba mares sobre una tela en blanco. El anciano parecía estar solo en la casa.- Hoy está usted muy tranquilo… -dijo la mujer con una sonrisa.- Si, si. Mi familia se ha ido de fin de semana y yo he preferido quedarme en casa. Dicen que como en casa no se está en ninguna parte. Menuda tontería! Si fuera así, yo no me sentiría prisionero.- Prisionero?- Si, prisionero. Mi yerno construyó la cerca.- Y para qué?- Cuando murió mi esposa quisieron que viviera en una residencia. De enero a marzo me escapé siete veces, así que le dijeron a mi hija y a mi yerno que no podían responsabilizarse. Desde entonces aquí me tiene, esperando a poder escaparme otra vez.- Dónde iría?- Pasearía por la playa, día tras día, hasta que la marea me arrastrara a sus entrañas y pudiera escaparme por última vez. Y usted?- Cree que necesito escapar? Quizás sí. Algún día reuniré algunos bártulos y me iré. Es mi hogar, pero creo que debo empezar de nuevo.La mujer que tendía las sábanas blancas pensó en su marido. Él quería construir un nuevo muro para reemplazar la cerca trasera que estaba podrida. El anciano del otro lado de la cerca, siguió mezclando blanco y azul en su paleta.- Se escaparía conmigo? – dijo la mujer- Dónde iríamos?- A la playa.Hoy han salido a tender la ropa. Pasaran juntos todo el verano en la playa. Lo mejor es que no se aman y cada uno tiene libertad de escaparse cuando quiera. Ella se ha hecho adicta al bricolaje. Quiere construir una cerca.
Foto de Eva Navarro

dissabte, 17 de novembre de 2007

Més de Rosa Virgili

Viatger alat - 9 Hipnosi

Recorregut

Hi ha plantes i arbres al costat de l’estació i s’encenen i apaguen al compàs del llum de neó. Travessem poc a poc ciutats, pobles. Els seus noms tanquen les ferides. El tren viatja per rius d’estany. Cada cop sóc més a prop. Aviat arribarà la meva estació.
"Pluja innocent
sobre l’home culpable.
El sol buit
entra a casa del mort. "

Ártica

Vivir.
Despacio.
Mirar la vida
por un ojo de cristal.

Vivir.
Para encontrar
mis pedazos.
Helados.

Vivir.
Como iceberg
que navega en los silencios.

Vivir.
Romper las estalactitas
del vacío en el estómago.

Cada instante
de una vida
azul.

14/11/2007

divendres, 9 de novembre de 2007

"Primer amor" Joan Margarit


En la Girona trista dels set anys,
on els aparadors de la postguerra
tenien un color gris de penúria,
la ganiveteria era un esclat
de llum en els petits miralls d'acer.
Amb el front descansant damunt del vidre,
mirava una navalla llarga i fina,
bella com una estàtua de marbre.
Com que els de casa no volien armes,
vaig comprar-la en secret i, en caminar,
la sentia, pesant, dins la butxaca.
A vegades l'obria a poc a poc,
i sorgia la fulla, recta i prima,
amb la conventual fredor de l'arma.
Presència callada del perill:
vaig amagar-la, els trenta primers anys,
rere llibres de versos i, després,
dins un calaix, entre les teves calces
i entre les teves mitges.
Ara, a prop de complir els cinquanta-quatre,
torno a mirar-la, oberta al meu palmell,
tan perillosa com a la infantesa.
Sensual, freda.
Més a prop del coll.

dijous, 8 de novembre de 2007

De la boca transgressora
s’escapen verbs incisius.
Paraules que un cop dites
mai pots tornar a caçar.

De la boca malcarada
s’escapen retrets.
Tatuatges gravats
amb ganivets de sal.

De la boca tendre
s’escapen notes
de cançons infantils.

De la boca luxuriosa
s’escapen petons
i els desitjos incontrolats.

La boca
Entrada a un formiguer de cordes
on vibra l’aire incolor.

La boca
Niu de les petites coses
i de les papallones de colors.

2/11/07

Azul

Vivíamos en una casa roja, frente a un lago casi siempre helado. El lago era como un gran ojo que vigilaba, acechante. A veces chillaba y yo me tapaba la cabeza con la almohada. Otras, me cegaba con un extraño fulgor. Pero me gustaba patinar por su retina. Hacer giros y piruetas en su pupila y si perdía el equilibrio, me agarraba a las pestañas. El día que llegó la primera me hundí en las profundidades de su iris acuoso.
Ahora la casa es azul.
Eva - 14 de Novembre 2007

dilluns, 5 de novembre de 2007


Somric.
Mentre les manetes fan corredisses per l’esfera.
La petita vol créixer per marcar el ritme.
La gran, cansada, es vol jubilar.
Mentre el temps passa,
somric, perquè queden hores per davant
i tan em fa qui guanyi la cursa.

2/11/07

divendres, 2 de novembre de 2007

Sóc com sóc.
Així.
Pel dret,
Del revés.
I què?

Sóc.

Sento
com flueix la sang,
el bategar del cor
el soroll dels budells,
el fluir de l’ oxigen.

Sóc

I estic lligada
amb fils invisibles
als que em deixen ser
com sóc.

2/11/07

dimecres, 31 d’octubre de 2007

El mapa de la fiebre - Juan José MIllás (Articuentos)


Aquests dies he estat molt i molt refredada. Ulls plorosos, mocs, tos, mal d'òssos, fred, calor. D'aquells refredats que s'agafen pel canvi de temps... Total, una llauna! Quan ho explicava tothom em deia: Però tens febre?? He trobat aquest Articuento del Sr. Millás. Les coses no passen per casualitat.

"Comprendo que muchos médicos no te den la baja si no tienes fiebre: se trata del elemento emblemático de la enfermedad. Una dolencia sin fiebre es como un jardín sin flores o un matrimonio sin hijos. Ahora bien, las temperaturas altas se disfrutan más en la adolescencia que en la madurez, que es una época sombría en la que te fastidia todo lo que en la cama te impida leer novelas policíacas. De niño, llevas dentro de ti estas novelas, aun sin haberlas leído. Recuerdo muy bien las fiebres de antaño. Una vez que abandonaban la habitación el médico y mi madre, yo me volvía hacia la pared y con los párpados a media asta inventaba imágenes sobre las irregularidades de la pintura, donde dibujé mi futuro. Me veía inclinado sobre una mesa, escribiendo libros, en lugar de navegando por el Nilo. Ahora que escribo libros, cuando logro enfermar, que no es habitual porque tengo una mala salud de hierro, suelo buscarme en el techo, en vez de en la pared, y me veo con un sombrero de explorador, qué cosas.Cada época tiene sus sueños, sus fantasmas. En cierto modo, podría decir que soy más adolescente ahora que entonces. Ya nunca busco mi futuro en las paredes, por ejemplo, porque el futuro es esto y me fastidia desperdiciar las enfermedades dándole vueltas a la hipoteca. La fiebre es un descanso, sobre todo en plural: las fiebres. Tuve una tía que padecía "fiebres", lo que yo interpretaba algo así como que se iba de vacaciones con frecuencia. Lo malo es que eran tifoideas, término que a mí me sonaba a alcantarilla. Si hubiera habido fiebres saturnales, fiebres arboriformes o fiebres comparadas, me habría apuntado con gusto a cualquiera de ellas. Me tuve que conformar con las que producían las anginas, que no sé ahora si tienen nombre. Pero a ellas les debo todo lo que soy. En cierto modo, lo que he hecho desde que crecí y sustituí las anginas por unas faringitis sin gracia, producto del tabaco y otros humos, no ha sido sino un mero reflejo de lo que en aquella época proyecté sobre la pared de mi habitación. Este que ahora escribe sobre una mesa llena de libros y fetiches personales no es sino la realización de aquella sombra de mí mismo que veía en la pintura febril. Y es que, muchas veces, quien realmente estaba enferma era la pared. De otro modo, no se entienden las formas que adoptaba ni los mensajes que se desprendían de sus surcos. Cuando la pared enfermaba, en seguida comenzaba a trazarse sobre su superficie el mapa de mi vida. Lo tengo grabado en la cabeza con más precisión que el de Europa, que nos obligaban a estudiar con increíble violencia. Ahora yo soy el mapa y la pared no es más que una pared, pero no logro dotar de fiebre a mis accidentes geográficos. Por eso quizá el médico no me da la baja. Con razón."

dilluns, 29 d’octubre de 2007

La troballa: Rosa Virgili

Jardin de flores con estanque-2
Formiguer de cel daurat
Codi
de convivència - No l'esborris 1








Tots tres quadres són de Rosa Virgili de Reus al Baix Camp -Tarragona i ha estat una troballa!!
Podeu veure altres treballs a http://rosavirgili.artelista.com/

Com anxoves

Si em quedés tancada a l’ascensor no em posaria nerviosa. Observaria com sua el senyor del vestit i la corbata llampant. El noia de la bossa en bandolera s’aproparia a mi i sospiraria mirant al sostre. Les dues dones grans que baixaven de cal metge, pel nervis, xerrarien pels colzes amb la noia negra de "rastas". Si passats cinc minuts ningú fes cas de l’alarma ni aparegués el porter, seria jo qui m’apropés al noi de la bossa en bandolera i que dur una melena d’anunci. La noia negra de les "rastas" explicaria en català de Girona que és nascuda a Sils i el senyor del vestit i la corbata llampant els hi ensenyaria les fotos dels nens i la dona, a les senyores grans que semblen germanes de tant que es semblen. En quant hagués passat més de mitja hora, el noi de la bandolera, melena lluent, somriure d’anunci i jo, riuríem per sota el nas amb les històries del dia a dia de les senyores grans solteres que comparteixen pis fa més de cinquanta anys. La noia negra de "rastas" acceptaria una xocolatina del senyor del vestit i la corbata lluent mentre ell li explicaria que la dona fa sis mesos el va deixà i que a la seva empresa hi ha una plaça vacant de recepcionista. Passats més de tres quarts d’hora ens intercanviaríem els telèfons sense tenir la certesa de si sortiríem de l’ascensor per poder trucar. Serien figuracions meves o el noi de la bossa en bandolera tenia un dels somriures més macos que havia vist mai? Una de les senyores grans solteres es començaria a marejar, té baixa la pressió, i faríem lloc perquè li toqués l’aire. El noi de la bossa en bandolera m’agafaria la ma perquè no m’espantés mentre que s’apartaria els cabells de la cara. Jo no estaria espantada, al contrari. Més aviat em sentiria sufocada i engrescada. El senyor del vestit i la corbata lluent i la noia de "rastas" ja s’explicarien passades dues hores les seves intimitats, anhels i plans de futur, mentre que les senyores grans solteres, patirien perquè es perdrien el culebró de la televisió. El noi de la bossa en bandolera, melena lluent i somriure d’anunci em passaria lentament la ma per la cara i em resseguiria els llavis amb un dit. Sonaria un timbre quasi imperceptible i l’ascensor es posaria en marxa per aturar-se a la planta baixa. Sortiríem poc a poc posant-nos bé els vestits, i beuríem una mica d’aigua que ens oferirien els bombers. Al sortir al carrer i cercar el noi de la bossa en bandolera només veuria una melena lluent, allunyant-se carrer avall mentre m’ensopegaria amb un senyor amb vestit i corbata lluent que em somriuria mentre em diria:

- Em recordes?

Obrint finestres


Els meus ulls són tan oberts que s’han assecat.

Sento en la pell un tacte metàl·lic.

Esbrino qui soc.

L’aire belluga els cabells

i m’esborrono.

El mercuri recorre cada una de les artèries,

cada racó del laberint.

Obro la finestra

i l’aire porta olor a mar.

S’escapa un sospir ple de records.

Retallo les muntanyes

i faig un collage.

Hi dibuixo una pluja fina

caient sobre el meu cos.

Vull obrir-me.

Deixar que entri el vent per les finestres.

Estripar-me com l’embolcall d’un regal,

i guardar el llaç.

Blau de mar.

Blanc de lluna.
(Foto U-ip - Carrasco)

dissabte, 27 d’octubre de 2007












Fotos de R. Escalante i Horvat - Escena de la peli "El buscavidas"
Vull tocar-te
Et toco
Vull somiar-te
i ets real
Et cerco
i t'amagues
Sé que hi ets
i no puc trobar-te.
La veu.
La teva veu.

Si et parlo,
em sentiràs?


Estar sol.
Sentir-se sol.
Gaudir
del silenci.

Manquen les paraules.

L'estrip de l'ànima,
quan cicatritza?

Agost 2007

Respiro
amb lentitut.
L'oxígen
feixuc
m'omple els pulmons.
Floto
dins una bombolla.
M'aïllo del món.
Vespres d'estiu.
Darrers dies de sol.
Equador de la vida.

Agost 2007

Marguerite Yourcenar - "Alexis o el tratado del inútil combate" (fragment)



"Empezaba a comprender el sentido de aquella música interior, de aquella música llena de alegría y de salvaje deseo que yo había ahogado dentro de mí. Había reducido mi alma a una melodía única, plañidera y monótona; había hecho de mi vida un silencio del que solo podía salir un salmo."


Amélie Nothomb - "Cosmética del enemigo" (fragment)

"El enemigo es aquel que, desde el interior, destruye lo que merece la pena. Es el que te muestra la decrepitud contenida en cada realidad. Es aquel que saca a la luz tu bajeza y la de tus amigos (…). Es aquel que te hará sentir asco de ti mismo. Es aquel que, cuando entreveas el rostro de una desconocida, te revelará la muerte contenida en tanta belleza."

Carmen Martín Gaite - Caperucita en Manhattan (fragment)

"Y no olvides una cosa -le dijo miss Lunatic-. No hay que mirar nunca para atrás. En todo puede surgir una aventura. Pero ante las ansias de la nueva aventura, hay como un miedo por abandonar la anterior. Plántale cara a ese miedo."

dijous, 25 d’octubre de 2007




Carson McCullers - "La balada del café triste" (fragment)


"La bebida de la señorita Amelia tiene una cualidad especial. Se nota limpia y fuerte en la lengua, pero una vez dentro de uno irradia un calor agradable durante mucho tiempo. Y eso no es todo. Como es sabido, si se escribe un mensaje con jugo de limón en una hoja de papel, no quedan señas de él. Pero si se pone el papel un momento delante del fuego, las letras se vuelven marrones y se puede leer lo que contiene. Imaginen que el whisky es el fuego y que el mensaje es lo más recóndito del alma de un hombre: sólo así se comprende lo que vale la bebida de la señorita Amelia. Cosas que han pasado inadvertidas, pensamientos ocultos en la profunda oscuridad de la mente, de pronto son reconocidos y comprendidos."

dimecres, 24 d’octubre de 2007

Isabel-Clara Simó "Ell" (fragment)



"Aquell de sempre, el que rep l'impacte de tantes casualitats, és assegut a una terrassa qualsevol, a la qualsevol, a la terrassa escollida. Tot ben normal, com sempre: està assegut, té una taula a prop, allà hi té un llibre, un cafè, un encenedor... Creu que res li pot passar, que a la seva vida tot és prou lligat i endreçat. Ell hi creu ben poc amb l'impacte de les casualitats, potser per això ha estat escollit. No res, ell, de moment, és allà, al costat de la taula, sota l'ombra d'uns arbres, esperant que no li passi res de dolent, desconfiat dels que el mirem, com adonant-se de les nostres mirades, tement el pitjor. No li agrada haver estat triat a l'atzar. Tot i que ell sempre ha cregut en l'atzar com la millor manera d'escollir imparcialment, ara pensa que és un mètode que també pot fallar. "


dimarts, 23 d’octubre de 2007

Un dia més


Avui estic com el dia. Ennuvolada, grisa, lenta. Respirant tota l’electricitat acumulada. Em fan mal els ossos, el cap. Però vull que surti el sol del meu ventre, a través dels meus dits. Sentir el verd de les fulles molles, el blau del cel que tenyeix els meus ulls, l’escalfor tèbia dels dies clars. Vull veure néixer una petita flor, un brot nou.

Encara vull trobar forces per girar el dia i passejar-me en ell.
(foto del blog de Backfocus)

La vida en estacions



Entença


Quan fa una estona que estic asseguda m'adono que la cadira és molt incòmoda. En front la presó, i jo escolto música. M’assec cercant un petit oasi per la rendició. Per davant meu passen els taxis i alguna bicicleta. A la cantonada, l’estació d’Entença, principi i fi d’un viatge. L’homenet vermell del semàfor, sempre quiet, espera el seu relleu. S’obra una porta d’un taxi i veig una cama. Els anuncis voleien als fanals. Sóc un punt, un petit punt observat per algun satèl·lit. A la boca el regust del cafè i a les orelles Jamiroquai. Bellugo la cadira cercant l’escalfor del sol però ha quedat tapat per l’edifici d’oficines. Miro el rellotge. He de tornar.

dijous, 18 d’octubre de 2007

La vida en estacions

Gràcia

Què feliç sóc sentint l’escalfor del sol! M’assec a una terrassa d’un bar que hi ha davant de l’estació de Gràcia dels Ferrocarrils. La taula metàl·lica m’emmiralla. No passa gens d’aire i sento calor. Trec la llibreta i abans d’escriure respiro lentament. En el got sura la rodanxa de llimona, presonera dels glaçons i les bombolles. Vesso més líquid al got i curiosament, totes les bombolles tornen a encerclar el tros de llimona. Em pregunto perquè.
M’agraden aquests moments quan qualsevol cosa petita et crida l’atenció. Quan tot deixa de ser important.
Si em quedés asseguda en aquesta terrassa del bar enfront l’estació de Gràcia, potser podria observar com passen altres vides davant meu. Pares que acaben de ser pares i no són gaire destres. La parella estrangera que mira el mapa i no acaba de decidir la ruta. O les dues parelles d’amics que prenen el vermut. Un dels nois s’enfada amb la xicota perquè no vol que li tregui les lleganyes. Vides com la de la noia que llegeix el diari a l’ombra i que s’ha disfressat per la ocasió, amb gorra de visera i look casual. Les tres noies amb rastes, mig hippies, amb mòbils de darrera generació i molts diners als bitlleters de marca. El matrimoni que ronden la cinquantena i que han sortit a obrir la gana.
Asseguda en aquest bar, em sento feliç perquè al cel no hi ha ni rastre de núvols i al fons del got sobreviu la rondanxa de llimona

12/10/07

"La luz en la botella" biografía de Emilia Pardo Bazán - Eva Acosta


"Ya sé yo que no es tiempo de héroes; que estamos en otro siglo; que las batallas son otras. Otras son, cierto; y sin embargo son batallas... No hablando de las cosas, se borran como si no hubieran sucedido jamás".

dilluns, 15 d’octubre de 2007

La vida en estacions

Diagonal.

Salgo en volandas hacia el frío de la calle. Subo el cuello de la cazadora y regreso las manos a los bolsillos. No me gusta la lluvia en invierno! Hace días perdí el último paraguas. Así que decidí sacar del armario el sombrero que me compré en Amsterdam que a parte de práctico por lo visto me sienta muy bien. O eso dice mi madre. Me paro en el semáforo para cruzar la Diagonal y al pasar el autobús número siete me salpica, mojándome las botas y los bajos de los pantalones. Un chico desplaza la vista de mis botas hasta mi cara. Me sonríe y mira hacia abajo. Él también se ha mojado. Al tomar los jardines de Salvador Espriu el aire es gélido. El viento hace volar hojas y motas, incluso creo que vuela mi paciencia. Me pican los ojos! Todas las partículas en suspensión tienen que atacarme? Éste mismo paseo, subiendo por Gran de Gracia es un placer hacerlo calzada con unas chanclas, en pantalón corto y tarareando la canción del verano. Pero hoy, es casi un suplicio. En la radio, el hombre del tiempo comenta que éste año tardará en llegar la primavera. Al llegar a la altura de Ros de Olano decido guarecerme del viento que viene de cara y doblo a la derecha. Llueve de lado y estoy a punto de llorar.

La vida en estacions


Liceo


Cuerpos que van y vienen buscando su norte. Piezas de historias sin final, que navegan por la Ramblas formando olas de humanidad blanca. Pasos acelerados que vuelven de donde yo voy. Pretérito del lugar que acabas de dejar. Un pie va hacia el futuro y el otro se apoya todavía en el pasado que acabas de dejar atrás. Miradas. Ríos de encuentros llenos de nostalgia. Desde el café, como desde un escaparate, veo el agujero negro dónde las personas desaparecen engullidas por un extraño monstruo, como si se tratara de ofrendas a una bestia. El café es pequeño y no caben muchas mesas. Son de mármol blanco, antiguas. Al entrar en calor me desprendo de la cazadora. Abro la bolso y saco la libreta y el bolígrafo. Quizás me vendrá bien escribir. Miro a través del cristal hacia la calle y con los ojos entrecerrados todos los colores se funden en blanco. El blanco del invierno, de las palabras lanzadas, de la promesa. Me acaricio la cara y miro el papel en blanco. Necesito un café. Un chico mulato insiste con la escoba. Retira con parsimonia los papelitos de colores que el viento hace volar. De lejos, sólo se le distinguen los ojos. Mirada resignada, perdida. Con el pie sigue el ritmo de una melodía empalagosa. Con la mano izquierda me sujeto la cabeza. Me acuerdo de Manel. Dónde están los que no están? Forman parte de mí, de los jugos de mi esencia? O soy como un puzzle formada por piezas de cada sonrisa? Levanto a penas la vista del papel y veo unos zapatos brillantes, unas zapatillas y unas chanclas con calcetines.
–Un café, por favor!
Fuera, en la calle, hay un hombre digiriendo el alcohol que falta en la botella. Al lado un carrito, cargado con una maleta vieja y unas bolsas. En una de ellas leo “familia”. Quién sabe si le recuerdan. Quizás los ha olvidado.
No sé por dónde empezar. Siento que quiero escribir y fuera se está haciendo de noche. Estoy encajada entre la pared y la mesa de mármol. En la calle se encienden las farolas. En el hilo musical escucho una voz que musita “primavera dime dónde estás”. Es como si alguien me leyera el pensamiento. Suenan las cuerdas de una guitarra, arrastrando palabras que no consigo entender. Estoy sentada aquí, bajo la lámpara del rincón. Desde fuera me miran pero nadie me ve. Sentada en un bar de las Ramblas. Ramblas de vida, como un gran río que se agrieta frente al Liceo. Miro el fondo de la taza. En un plato de plástico, la cuenta pagada. Creo que tomaré el metro. Me dejaré engullir por la bestia. Me dejaré llevar hasta la siguiente estación.

De llibres...



"Un libro abierto es un cerebro que habla;
cerrado un amigo que espera;
olvidado, un alma que perdona;
destruido, un corazón que llora."
Proverbi Hindú

"Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro." Emily Dickinson (1830-1886) Poetesa nord-americana.

"Ante ciertos libros, uno se pregunta: ¿quién los leerá?
Y ante ciertas personas uno se pregunta: ¿qué leerán?
Y al fin, libros y personas se encuentran. "
André Gide (1859-1951) Escriptor francès

dissabte, 6 d’octubre de 2007

Diario en el laberinto

20 de Mayo
He apartado las cortinas y me he sentado frente a la ventana. El cielo gris, plomizo, es como una losa. Veo una pequeña mosca que no deja de golpearse una y otra vez contra el cristal. Los infructuosos intentos la han dejado en un estado de inconciencia, semejante al mío. Me levanto despacio y cierro las cortinas ocres. No quiero asistir a su agonía y supongo que ella tampoco querrá ver la mía.
21 de Mayo
Hoy también he soñado con el vestido de seda. Recorría todas sus distancias y me escondía en los pliegues más lejanos. Sentía el vestido como si fuera mi piel. La seda tomaba la forma de mi cuerpo. Entonces, con cuidado, deshacía los nudos y entuertos de mi intestino. Me daba la vuelta del revés y buceaba para encontrar un camino que diera sentido a vivir. Ascendía por mis arterias, en busca de una razón a mi existencia. Me he despertado empapada en sudor. Serán imaginaciones, pero huelo a jardín
.
6/08/07

dimecres, 26 de setembre de 2007

Mare

Sempre té un somriure.
Et dóna la ma mentre t'obra el cor.
Sense mirar-te, t'observa.
Segueix el compàs dels teus silencis.
I és com el jonc, sempre ferm
però deixant-se guiar per la brisa.
Hi és, fins i tot quan no la veus.
T'il.lusiona
amb petites coses.
Et tapa amb la manta de la serenor.
Et recolza
amb un món de mirades.
La seva fidelitat,
com un regal diari,
és bona companya de camí.
Les seves mans, petites
i alhora fortes
t'empenten sempre endavant
i t'ajuden dia rere dia
a tornar-te a aixecar.
Dibuixa petites flors.
Inventa històries.
I no deixa mai de somiar.

A Dolors, la meva mare

Esperem un somriure. Una mirada que ens faci enrogir i voli com un estranya papallona. Esperem un tacte que ens acaroni i una ma ferma que ens convidi a ramblejar per la vida. Una veu que ens desitgi bon nit i una rialla que es converteixi en petó.

dilluns, 17 de setembre de 2007



"Las coincidencias son como islas: si quitas el agua ves que todo está unido." (anònim)


"Si cerráis la puerta a todos los errores, también la verdad se quedará fuera." Rabindranath Tagore


"Todos nacemos originales y morimos copias." Carl Gustav Jung

dissabte, 15 de setembre de 2007


Respires fons.

La vida és plena de colors

i s'esquerden

rancúnies,

misèries.

Somrius

fent memòria

recordant quan eres nen.

I el dofí

del demà

fa cabrioles

davant els teus ulls.

Mentre la lluna metàl.lica

t'observa respirar.

Mentre deixes evaporar

un petit núvol fet de somnis.

4/09/07

Encara pots esgarrapar uns minuts de sol.

Olorar la salabror del mar.

Esquinçar els llargs vespres.

Viure l'estació de l'esclat.

Replegar les esències.

Recollir les llavors dels somnis.

Olorar les flors i menjar els seus fruits.

Encara pots pintar els teus somriures

del color de l'estiu.

Virginia Woolf - "Las olas" (fragmento)


" El sol no había nacido todavía. Hubiera sido imposible distinguir el mar del cielo, excepto por los mil pliegues ligeros de las ondas que le hacían semejarse a una tela arrugada. Poco a poco, a medida que una palidez se extendía por el cielo, una franja sombría separó en el horizonte al cielo del mar, y la inmensa tela gris se rayó con grandes líneas que se movían debajo de su superficie, siguiéndose una a otra persiguiéndose en un ritmo sin fin. Al aproximarse a la orilla, cada una de ellas adquiría forma, se hinchaba y se rompía arrojando sobre la arena un delgado velo de blanca espuma. La ola se detenía para alzarse enseguida nuevamente, suspirando como una criatura dormida cuya respiración va y viene inconscientemente. "

Frida









Somiaré només perqué m'he quedat dormida?
Pots somiar mentre plegues la roba o l'estens al terrat. Arraulit al llit, després de prendre un gelocatil. Quan poses els peus a un bassal. Quan obres la bústia i regires els sobres cercant la carta d'un amic. Somiar mentre bellugues els dits dels peus o remenes el puré instantani. Somies mentre esperes l'autobús o trobes la millor oferta al super.
Pots somiar mentre estàs somiant.

Gerard

El miro quan dorm.
Recordo totes les seves nits.
Cada petó
quan l'he tapat.
El neguit per la febre.
La seva veu quan riu.
Sento encara el pes
quan el duia penjat al coll.
I els fils de colors que ens uneixen
cada dia són més llargs,
més gruixuts.
M'agrada passejar
agafats de la mà.
Ara és ell que vigila
no caigui.

4/09/07
Quan et prens l'amor
en petites dosi
pots pescar peixos
en la paraula oceà.

dimarts, 11 de setembre de 2007

Deixo que el fum
em posi vermells els ulls.
Els vapors de l'alcohol
floten entre nosaltres.
Les fotografies.
Les cartes.
Fantasmes.
Espectres del passat
m'acaronen.
Encara hi ha notes
enganxadaes a la nevera,
cartes a la bústia
i el teu nom
s'ha dissecat.

Eva
Març 2007

Onze

El sentiment
es recargola
dins el meu ventre.
I pels braços,
els ulls,
el melic
floreixen de nou
les branques
d'un país.
Pel setembre
la pàtria em traspassa
i s'arrela.
Com un capdell,
la història
m'ha embolicat.
Els seus colors
de blat i sang
tatuats a les ninetes.
Oloro la llibertat
cada capvespre.
Cada nit
tanco els ulls
per somiar.

Eva (pel meu tiet Pere)

dimarts, 14 d’agost de 2007

Assia Djebar - Los cuatro idiomas femeninos (fragmento)


" Las jovencitas de mi época -poco antes de que la tierra natal se liberara del yugo de la colonia-, mientras que el hombre sigue teniendo derecho a cuatro esposas legítimas, contamos con cuatro idiomas para expresar nuestros deseos, antes de jadear: el francés para la escritura secreta, el árabe para nuestros sofocados suspiros hacia Dios, el líbico berebere cuando imaginamos volver a encontrar a nuestros ancestrales ídolos maternos. El cuarto idioma, para todas, jóvenes o viejas, prisioneras o semiemancipadas, sigue siendo el del cuerpo, que la mirada de los vecinos, de los primos, pretende hacer sordo y ciego, puesto que ya no pueden encarcelarlo por completo; el cuerpo que, en los trances, danzas o vociferaciones, en accesos de esperanza o desesperanza, se rebela, busca, como analfabeta, en cuál orilla está el destino de su mensaje de amor. "

divendres, 20 de juliol de 2007

Silvina Ocampo Los retratos apócrifos (fragmento)

¿Por qué será que un árbol embellece envejeciendo? Y un hombre espera redimirse sólo con los despojos de la juventud. Nunca pensé que envejecer fuera el más arduo de los ejercicios, una suerte de acrobacia que es un peligro para el corazón. Todo disfraz repugna al que lo lleva. La vejez es un disfraz con aditamentos inútiles. Si los viejos parecen disfrazados, los niños también. Esas edades carecen de naturalidad. Nadie acepta ser viejo porque nadie sabe serlo, como un árbol o como una piedra preciosa. Soñaba con ser vieja para tener tiempo para muchas cosas. No quería ser joven, porque perdía el tiempo en amar solamente. Ahora pierdo más tiempo que nunca en amar, porque todo lo que hago lo hago doblemente. El tiempo transcurrido nos arrincona; nos parece que lo que quedó atrás tiene más realidad para reducir el presente a un interesante precipicio. "