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dijous, 26 d’abril de 2007

Breus


Un flirteo es como una pastilla: nadie puede predecir sus efectos secundarios.

Catherine Deneuve

Protocolo


“Me complace mucho darles hoy la bienvenida a esta ceremonia.
Para nosotros este año es muy especial ya que nos permite por primera vez recibir a las familias en pleno. Felicito a los graduados y a sus familias porque graduarse es un trabajo de equipo. Porque nada puede hacerse si el estudiante no se esfuerza, pero tampoco él puede llegar hasta el final de una carrera, si no está apoyado moral, afectiva y financieramente por la familia. “

Rufino, el bedel, estaba seguro que había escuchado todas las variaciones posibles del discurso de Don Roque Soberano. Don Roque era el rector desde hacía doce años y en esa ocasión había cedido a las presiones, para que los familiares pudieran participar en el evento. El motivo no era otro que complacer al señor Alcalde que ese año veía como se graduaban tres de sus hijos: los gemelos Sebastián y Serafín, y el mayor, Juan, que después de tres años, y alguna que otra ayuda, lo había conseguido. En el teatro se habían hecho algunos arreglos de carpintería y después de los preparativos estaba precioso. Al pie del escenario, lucían las jardineras llenas de flores blancas y los cristalitos de las lámparas brillaban como nunca. La ocasión merecía estrenar las mejores galas. La mujer del alcalde, había encargado un vestido de raso en una modista de la capital y lucía un escandaloso sombrero de plumas de avestruz para desconcierto de los que se sentaban detrás de ella. Rufino viendo a los invitados, pensaba que más que una graduación parecía una fiesta de disfraces. Después del discurso que les pareció interminable, llamaron al Alcalde al escenario para que entregara los diplomas a los graduados. Rufino escondido detrás de las cortinas de terciopelo, miró con orgullo a sus chicos. A esos adolescentes que durante años él había atendido como si fueran parte de su familia. Había curado muchas rodillas. Se había hecho el despistado cuando alguno llegaba tarde. Les reñía cuando bajaban deslizándose por la barandilla de la escalera. Vestidos con traje negro, estaban sentados en hileras sin dejar de cuchichear y sus cabezas brillaban por el exceso de brillantina. El señor Alcalde carraspeó tres veces para llamar la atención de los chicos y los familiares y se dispuso, por orden alfabético, a llamarlos uno a uno y entregarles el diploma. Rufino, durante media hora no dejó de aplaudir e incluso se le escapó alguna lágrima. Subían ceremoniosamente al escenario y dando un fuerte apretón de manos recogían el pedazo de papel que era el premio a su esfuerzo. Después de Eduardo Zarzo, el último de la lista, la ceremonia estaba a punto de terminar. Rufino se secó los ojos con un pañuelito blanco y se dispuso a ir hacia el salón para cerciorarse, por enésima vez, de que el refrigerio estaba listo. En el teatro se hizo un silencio. Tres de los recientes graduados habían subido a la tarima, solicitando la atención de los presentes y pidiendo a Rufino que los acompañara. El hombrecillo, contrariado, hacia señas con la cabeza y las manos de que no podía ir. Los gemelos del alcalde, lo agarraron con decisión por debajo de los brazos y lo llevaron en volandas hasta el escenario. Le entregaron un pergamino, atado con una cinta roja. En el diploma habían escrito con letras mayúsculas su nombre. Rufino no pudo dejar de llorar mientras le mantearon y veía volar decenas de birretes. Las mejillas del alcalde pasaron de rojas a púrpuras. La envidia hizo que perdiera los papeles y gritó al público que no era justo que se le reconociera el mérito a un simple trabajador cuando él había hecho tanto por la escuela. Don Roque, el rector, le dijo que era un detalle de los chicos y que no tenía importancia. El alcalde haciendo aspavientos dijo que sí que tenía importancia por que nunca habían valorado su trabajo. Se oyó una voz que provenía de las primeras filas. Se acusaba al alcalde que no hacer nada por la escuela. Es más, se le acusó de no hacer nada por el pueblo. Otra voz dijo que sólo se había preocupado de enriquecerse. Los ánimos se fueron calentando. Los gemelos Sebastián y Serafín empezaron a pelearse. Se tiraban de los pelos engominados y finalmente a la pelea y sin saber el motivo, se añadió su hermano Juan. La mujer del alcalde y su sombrero de plumas de avestruz, arremetieron contra una señora gorda de la segunda fila que no dejaba de insultar a su marido. La profesora de matemáticas lanzó su zapato contra el público y el rector le gritó recriminando su actitud. El salón parecía un campo de batalla, donde volaban los bolsos, las sillas, las jardineras de flores blancas.

El último de la lista, Eduardo Zarzo y Rufino el bedel, se fueron discretamente al salón y suspirando, dieron buena cuenta del refrigerio.

dissabte, 21 d’abril de 2007

Miedo - MClan (lletra)


Para empezar diré que es el final

no es un final feliz

tan solo es un final

pero parece ser

que ya no hay vuelta atrás.

Solo te di diamantes de carbón

rompí tu mundo en dos

rompí tu corazón

y ahora tu mundo esta burlándose de mi.

Miedo de volver a los infiernos

miedo a que me tengas miedo

a tenerte que olvidar...

Miedo de quererte sin quererlo

de encontrarte de repente

de no verte nunca más.

Oigo tu voz siempre antes de dormir

me acuesto junto a ti

y aunque no estés aquí

en esta oscuridad

la claridad eres tu.

Miedo de volver a los infiernos

miedo a que me tengas miedo

a tenerte que olvidar.

Miedo de quererte sin quererlo

de encontrarte de repente

de no verte nunca más.

Ya se que es el final

no habrá segunda parte.

Y no se como hacer para borrarte.

Para empezar

diré que es el final.

Miedo de volver a los infiernos

miedo a que me tengas miedo

a tenerte que olvidar.

Miedo de quererte sin quererlo

de encontrarte de repente

de no verte nunca más.


De no verte nunca más.


Y aquí en el infierno
oigo tu voz.


Por d'oblidar, d'estimar, de trobar, de no sentir, d’acabar. Por de tenir por.

Reflejos


Llegaría tarde al trabajo! Se apresuró a ponerse el jersey rojo de cuello cisne y quiso comprobar cómo le sentaba el pantalón negro. Había perdido un par de quilos y se sentía más guapa que nunca. Fue a la alcoba y se acercó al espejo. Se miró en él y a pesar de ir vestida con el jersey rojo de cuello cisne y el pantalón negro, su reflejo todavía llevaba puesto el pijama. Se asustó al verse con el pelo revuelto, los ojos llenos de legañas y las arrugas de la almohada dibujadas en el rostro. Realmente tenía muy mala cara! Y por si fuera poco, le había salido un grano monumental en medio de la frente. Así que con una rápida mirada al reloj se dispuso a utilizar todos los productos flash que tenía en el armario del lavabo: una pizca de crema y se disimula el grano. Unos toques y las ojeras eran cosa del pasado. Gomina, y el pelo queda perfectamente domado. Su aspecto había mejorado totalmente. Miró de nuevo el reloj. Otra vez llegaba tarde al trabajo! Suerte que el día anterior había preparado la ropa que ponerse. El jersey rojo de cuello cisne y el pantalón negro. Se calzó rápidamente los zapatos, se anudó la gabardina y cogió al vuelo el bolso. Buscó las llaves por la cómoda, la mesita de la entrada y recordó en el último momento haberlas dejado en la alcoba. Entró, tomó las llaves y al salir de la habitación vio su reflejo en el espejo: no sólo llevaba el pijama puesto, sino que estaba sentada en el alfeizar de la ventana, mirando despistada la calle y sorbiendo el zumo de naranja. Acercó a sus ojos la esfera del reloj y vio que de nuevo, irremediablemente, llegaba tarde. La Sra. Almada, la encargada, ya le había dado tres avisos. Cuando llegó a la oficina, la esperaba al lado de la puerta acristalada, con los brazos cruzados y dando golpecitos con el pie. Estaba metida en un gran lío! Por una parte estaba el tema del vestuario, que la encargada toleraba por que en otras épocas fue hippie. Pero lo que no toleraba era su falta de higiene: la cara sin lavar, el pelo enmarañado, las legañas colgando de sus pestañas y en su frente, lleno de pus, un enorme grano a punto de reventar.

- Cómo se te ocurre venir otra vez en pijama?

Eva Jané
(La foto és d'un quadre de Picasso que es diu "Una señorita ante un espejo")

La puerta

Mientras cerrabas la puerta con un golpe yo apretaba los ojos. Bajo la oscuridad de tu mano, me veía una y otra vez escapando de ti. Pensé en huir tantas veces! Mientras gritabas, me sentía como una lombriz oscura, viscosa, serpenteando por caminos llenos de obstáculos. Sólo pensaba en salir, o dejarme llevar. Insistí en seguir viviendo. Conseguí entonces pegar los añicos de una vida rota. Una vida que casi había olvidado. Rompí en pedazos la espiral que me absorbía hacia ti. Recorrí distancias por tu cuerpo y me escondí en los pliegues más lejanos. Con cuidado, sin que me vieras, deshice los nudos y entuertos de mi intestino. Me di la vuelta del revés y encontré el camino que daría sentido a vivir. Vivir, viviendo. Construí cuerdas con cada una de mis arterias y me icé por ellas hasta el hueco. Mojada de humillaciones, inundada de cada uno de tus golpes, salí de la celda. Me escurrí por el agujero que habías construido para mí.


Eva Jané

dijous, 19 d’abril de 2007

Cap al tard


Quan vespreja,

em sembla difícil de veure a la finestra una mica de llum.

El temps passa sense deixar petjades,

com un núvol blanc.

Quan vespreja,

tu mous els vents i esborres els dibuixos dels núvols.

Però sempre queda un fil.

Un fil llarg i prim per sentir-te a prop.

Sempre has estat tu qui movia el vent.

dimecres, 11 d’abril de 2007

Confessions

Confesso que em moria de ganes. M’anava tot molt bé: tenia feina, podia marxar de vacances cada estiu, gaudia d’un abona educació. Però sentia un neguit que no em deixava viure: volia saber quant m’estimaven els que m’envoltaven. Volia saber si em trobarien a faltar quan no hi fos, i estava disposada a pagar qualsevol preu. Vaig pensar en morir-me un divendres. Havent el cap de setmana pel mig, ningú tindria excusa per fer-me una visita. Novembre estaria bé. Sempre m’ha semblat un mes d’allò més avorrit. Vaig començar per la tria del taüt que va resultar ser més difícil del que pensava. Finalment i després de provar-los quasi tots, vaig triar-ne un de molt còmode i força luxós. Potser estava per sobre de les meves possibilitats, però ben mirat, ja no m’importava com arribar a fi de mes. Al tanatori vaig escollir la sala de vetlla numero quatre. Sobre tot per un motiu: era el meu número de la sort. Després, per no donar feina a la família, vaig encarregat els recordatoris. Després de molt dubtar, vaig triar un dibuix en tons grocs ja que no era gens supersticiosa. Tampoc volia cap frase de la Bíblia ni del Nou Testament. Havia de ser alguna cosa ben laica i molt d’esquerres, així que vaig triar un fragment de la cançó Yesterday, ja que tothom la coneixia i la podrien cantar. Mentre els convidats somiquessin, pensarien que era el funeral més emotiu en el que havien estat. El cotxe fúnebre havia de ser diferent. No volia la típica comitiva en cotxes vells i negres i vaig optar per un antic bus turístic. L’havien retirat de la circulació per un accident a la Sagrada Família. Un grup de turistes japonesos, van obrir una porta de les que donen a les torres i que tenen l’accés restringit. No van veure que encara no estava acabada la passarel·la i van baixar de pet els quasi cent metres d’altura fins caure sobre l’autobús. Quan va estar arreglat, vaig triar les fotografies on sortia més afavorida i em van fer uns pòsters que vaig enganxar per tot el vehicle. Ja ho tenia tot llest i tal i com vaig planejar, vaig morir un divendres de novembre. L’enterrament va anar de primera. Estava tota la meva família, amics, companys i coneguts. Fins i tot em vaig fixar que havia gent que no coneixia. Vaig morir per saber si m’estimaven i confesso que va valdre la pena.

dimarts, 10 d’abril de 2007

Les mares - "Tot un caràcter" (fragment) Imma Monsó

"Suposo que a ella li devia costar entendre la meva poca propensió a agafar un pinzell, tot i que estic segura que també se n'alegrava per la cosa de la brutícia, perquè jo mai hauria aconseguit pintar amb la pulcritud amb què ella ho feia, ni instaurar aquella asèpsia que, com he dit, feia que l'estudi recordés un quiròfan, sobretot perquè l'asèpsia feia ressaltar el quadre en què treballava com la imatge impactant d'una incisió que deixa veure les vísceres, com la ferida oberta entre els llençols verds d'una taula d'operacions."



En aquest text Imma Monsó parla de la mare de la protagonista, "una dona enérgica, extremista i experta en la provocació verbal". Les mares! Cada una de elles són úniques i irrepetibles. Que me'n dieu de la vostra?

diumenge, 8 d’abril de 2007

Pecadors sense carnet

Aquests dies de setmana santa em sento una mica despistada. No sé si el pare Coll encara viu. És el capellà que em va donar la Comunió. Si viu, i llegeix aquestes ratlles, li agafarà un patatús. Dic que estic despistada per que no sé exactament què toca fer. Quin dia no has de menjar carn? I els bunyols, quin dia els vénen? Així que vaig preguntar, vaig mirar a Internet i vaig fullejar un parell de llibres. Total: que la meva ignorància només s’arregla amb penitència! Si peques has de fer penitència. Jo, la veritat, no peco gaire. Petits pecats sense importància. A vegades alguna debilitat de la carn quan no gaudeixes de les avantatges de tenir parella. Mals pensaments. Aquests dies és un embolic saber si has de menjar carn o peix. Si tens la sort de tenir alguna cita, no et capfiques pensant davant la carta del restaurant què pots menjar. Peques una mica, però només una mica. Les mentides també esdevenen la seva penitència. Per que es clar, qui no ven l’article i diu coses sobre un mateix que no són exactament veritat? Que t’interessa la filosofia, que vas estar al darrer concert de Llach a Verges, que t'agradaria treballar a una ONG... Si fessin un carnet per controlar els pecats, a mi sense haver matat ningú, m’haurien tret ja tots els punts. Qui no ha desitjat que fes mal temps quan aquell company pesat de feina marxa de viatge i nosaltres ens quedem a Barcelona? I qui no s’ha quedat mirant un aparador delint-se per un pastisset de xocolata just acabat de dinar. En diuen gola, i és un dels set pecats capitals. Com la mandra. Que tiri la primera pedra qui no té animadversió a treballar. Pitjor és quan una persona cau a terra i rius fins acabar plorant i amb mal de panxa. Per tots aquests motius et treuen punts. Aleshores arriva setmana santa i t’has de recollir, pensar i meditar. No pots marxar a fer turisme rural, esquiar, viatjar amb companyies de baix cost per Europa, fer costellades i sortir totes les nits de marxa. O ho pots fer, sabent que et trauran tots els punts. Allà amb la vostra consciència.
Ara m'ha vingut al cap Mossèn Pedrals. Bé, el senyor Pedrals, perquè va penjar els hàbits per fer vida “normal” i tot un plegat tenia dona i dos fills. Allò sí que va ser un gran pecat!
Estic segura que li van retirar el carnet.

"Frankenstein" (fragmento) Mary W. Shelley

"Largos fueron mis viajes, e intensos los sufrimientos que soporté. Era a finales del otoño cuando abandoné la región donde había residido durante tanto tiempo. Viajé sólo de noche, temeroso de tropezarme con el rostro de algun ser humano. La naturleza se marchitaba a mi alrededor, y el sol dejó de calentar; la lluvia y la nieve caían por donde pasaba; los ríos poderosos se habían helado; la superfície de la tierra estaba dura y fría y desnuda, y no ofrecía ningun refugio. ¡Oh, tierra! ¡Cuántas veces maldije al causante de mi ser! Había perdido mi inclinación a la bondad, y en mi interior todo se había vuelto hiel y amargura. Cuanto más me acercaba a tu morada, más hondamente sentía arder el espíritu de la venganza en mi corazón."

"Las novias inmóviles" (fragmento) Pilar Pedraza

"Por lo general se sentía orgulloso del resultado de su trabajo y, habiendo decidido librar al niño de la suerte que en principio le había reservado como objeto de sus experimentos, procuraba educarle para que fuera un hombre de provecho. Su interés científico se vio sustituido paulatinamente por un amor que al principio fue puro como el que siente el artista por el producto de su ingenio, pero luego devino paternal, vulgar y doloroso."

divendres, 6 d’abril de 2007

Ensalada de la casa

Se sentó frente a él, con la cabeza gacha. Mirando a través de la ventana sacudió la servilleta hasta que la abandonó en su regazo. Había dicho - tenemos que hablar-. Y ella no quería escucharlo. Hacia tiempo que sabía que ocurría. Miró como sus dedos rozaban el mantel blanco, impoluto, mientras él enlazaba excusas. No podía soportarlo más. Sorbió el vino intentando borrar el sabor amargo de su boca. Le recriminó que no lo escuchaba y era cierto. Pensaba en cómo terminar. Él cortaba en minúsculos pedazos el tomate, la lechuga, la cebolla y hablaba con palabras de aceite y sal. Ella levantó la vista y posó los ojos un instante en los suyos. Aleteó dos veces las pestañas y fijó en él la mirada. Bastó un instante. El vino se vertió y manchó el mantel blanco, impoluto y el cuerpo inerte quedó tendido encima de la ensalada de la casa.

dijous, 5 d’abril de 2007

"Els carrers de Gràcia parlen" Josep Maria Espinàs (Petit observatori)

M'han convocat per menjar foie, molt bo, en un modest restaurant de Gràcia, El Tossal. I com que sempre arribo massa d'hora a les cites, m'he entretingut a fer una petita volta pels carrers de més a prop. He passejat pel carrer del Perill i la veritat és que no he sabut veure cap perill per enlloc. Diuen que en altres temps sí que era perillós per caminar-hi, perquè el terra estava ple de sots i encara no hi havien posat enllumenat nocturn. Potser sí, pero em fa més gràcia una altra interpretació, que respon, a més a més, a les barbaritats que s'han fet a l'hora de traduir noms. El nom inicial del carrer hauria estat "del Pelegrí", que quan va ser castellanitzat es va transformar en "calle del Peligro". I d'aquest "Peligro" va passar més tard a "Perill". Si tenim en compte que el carrer dedicat al gran escriptor medieval Jordi de Sant Jordi el franquisme el convertí en "Jardín de San Jorge"... Després he girat cap al carrer de la Llibertat, i m'he dit que, realment, no hi ha cap temps de més lliure que una estona dedicada a badar, a poc a poc, sense cap altre objectiu que no sigui el de passar el temps. Quan algú em pregunta si faig vacances sempre li dic que no, si es refereix a fer vacances de 15 dies o de tres setmanes. Mai no he fet vacances d'escriptor, és a dir, no m'he passat mai una temporada sense escriure res. En canvi, cada dia faig uns quants minuts de vacances. Com ara, quan arribo d'hora a un lloc i passejo i observo. Quan espero que em rebi un metge. Quan faig un trajecte en autobús. Una colla de petites estones durant les quals no em condiciona res, no tinc cap compromís ni he de pendre cap decisió. Ara visc uns minuts de llibertat al carrer de la Llibertat. I de cop m'adono que el del Perill i el de la Llibertat són dos carrers paral.lels. ¿Té algun valor simbòlic, això? ¿Vol dir que si avancem en la llibertat, sempre tenim un perill al costat? ¿O potser que el perill és que no arribem a confluir mai amb la paral.lela llibertat? I encara em queda una altra sorpresa. Hi ha una manera de passar d'un carrer a l'altre. El del Perill i el de la Llibertat estan units pel carrer del Progrés. ¡Fantàstic! Sembla que algú hagi volgut combinar els noms deliberadament. Com aquell que ens dóna una lliçó: si us trobeu en perill, progresseu fins arribar a la llibertat.

I així se m'ha fet l'hora de comparèixer a la cita.

3/04/2007
Montse, Gràcies per pensar en mi al llegir l'article i enviar-me'l!

dimecres, 4 d’abril de 2007

Profundidades



"El buceador acelera, remonta, cae. Se pierde. Encontró el vacío en un océano celeste y su oxígeno se convirtió en olas."

diumenge, 1 d’abril de 2007

"Apadrina una paraula"

Ahir escoltant la ràdio, vaig conèixer una iniciativa que em va semblar preciosa. L' Escola d'Escriptura de l'Ateneu Barcelonès i l "Escuela de Escritores" volen celebrar el 23 d’abril, Diada de Sant Jordi proposant una activitat molt interessant: apadrinar paraules en vies d'extinció.
Tots tenim alguna paraula que és com si ens pertanyés, de les que et toquen el cor, d’aquelles que pertanyen a la nostra família, una paraula tatuada a la memòria. Es tracta de recuperar el major nombre possible de paraules amenaçades o d'accepcions de paraules que han quedat a l'oblit.
Així es crearà on fons i
les trobarem sempre que vulguem per no haver d'assenyalar amb el dit allò que designem.

Cien años de soledad (fragment) Gabriel García Márquez


“El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo.”

P A R A U L E S

"Un caso sencillo" (fragmento) Benjamin Prado








Hoy llueve y es domingo. Hay hombres grises

tatuados en las calles. Así empieza esta historia:

llueve sobre la flor negra de los paraguas

y los árboles crecen junto a un Ganges de asfalto.


Teresa ve en el cielo nubes color frambuesa

que cruzan la ciudad como coches-patrulla.

El trébol de la luz se abre en sus ojos verdes

y el nácar de las horas brilla en sus labios fríos.


No ocurre nada más.